
- Bueno,yo no sé al final quién soñó esto ¿cómo voy a saber? si ustedes son la misma cosa cuando duermen, o quizá fue ella, no sé.
Lo que sí sé es que la voy a encontrar, aunque me falte mucho o poco, eso ya no me importa. Es como el sueño: yo estaba en ese jardín, y ya me iba preguntando para qué estaba ahí, cuando en eso se me acerca Ariadna; aunque Ariadna eras vos, pero bueno eso no importa, se acerca Ariadna y me da el hilo, yo lo tomo en las manos y me lastimo, me lastimo por los dos lados ¿entiendes? como si...como si hubiera tenido dos filos; bueno, luego me lo guardo en el impermeable y sigo caminando y de repente oigo que las plantas empiezan a hablarme; primero despacio, pero luego fuerte, y me dicen que las corte, que destruya el jardín, el laberinto. Entonces yo pienso que así sería más fácil destruir el Club de la Serpiente, y vencerla a ella, para siempre; pero enseguida me viene a la mente un compás de Jimmy Carter, que se repite a cada paso, muy armónico el asunto ¿sabes?. Pero bueno lo que importa es que cuando se calló la música, estaba totalmente perdido, no tenía idea dónde estaba, y me acordé de que no había señalado el camino con el hilo; ya me estaba empezando a desesperar, cuando me dí cuenta de que estaba en el centro del laberinto, mira vos que fácil se me hizo llegar; ahora sólo matar a la serpiente y regresar. Pero entonces la serpiente era ella ¿entiendes? ella, ahí. Y yo qué iba a hacer, la seguí, la seguí por todo el mar (porque vos sabes, Ariadna es el mar)y luego, cuando llegamos a la rayita de tiza que señala el fin del mundo, me atreví; tuve valor y me lancé al abismo del cielo; luego me desperté, pero entonces supe que la encontraría.
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