domingo, 3 de diciembre de 2006

LA RAYUELA

Según algunos autores, quienes ha publicado sus estudios en internet sobre este tema para quienes deseen profundizar, la palabra rayuela cambia de nombre en varios lugares en los cuales se juega. En América Latina, se define con ese nombre a un juego de niños; esta manifestación lúdica consiste en hacer un dibujo con varias estaciones; en ocasiones una de ellas es el cielo y otra la tierra. Al mismo tiempo, el jugador debe encuentra su equilibrio para saltar en un pie y dar vueltas si el caso lo amerita. Estas representaciones gráficas contienen una gran carga connotativa, cuya polisemia ha ocupado a muchos estudiosos.

THE SERPENT´S KISS


- Bueno,yo no sé al final quién soñó esto ¿cómo voy a saber? si ustedes son la misma cosa cuando duermen, o quizá fue ella, no sé.
Lo que sí sé es que la voy a encontrar, aunque me falte mucho o poco, eso ya no me importa. Es como el sueño: yo estaba en ese jardín, y ya me iba preguntando para qué estaba ahí, cuando en eso se me acerca Ariadna; aunque Ariadna eras vos, pero bueno eso no importa, se acerca Ariadna y me da el hilo, yo lo tomo en las manos y me lastimo, me lastimo por los dos lados ¿entiendes? como si...como si hubiera tenido dos filos; bueno, luego me lo guardo en el impermeable y sigo caminando y de repente oigo que las plantas empiezan a hablarme; primero despacio, pero luego fuerte, y me dicen que las corte, que destruya el jardín, el laberinto. Entonces yo pienso que así sería más fácil destruir el Club de la Serpiente, y vencerla a ella, para siempre; pero enseguida me viene a la mente un compás de Jimmy Carter, que se repite a cada paso, muy armónico el asunto ¿sabes?. Pero bueno lo que importa es que cuando se calló la música, estaba totalmente perdido, no tenía idea dónde estaba, y me acordé de que no había señalado el camino con el hilo; ya me estaba empezando a desesperar, cuando me dí cuenta de que estaba en el centro del laberinto, mira vos que fácil se me hizo llegar; ahora sólo matar a la serpiente y regresar. Pero entonces la serpiente era ella ¿entiendes? ella, ahí. Y yo qué iba a hacer, la seguí, la seguí por todo el mar (porque vos sabes, Ariadna es el mar)y luego, cuando llegamos a la rayita de tiza que señala el fin del mundo, me atreví; tuve valor y me lancé al abismo del cielo; luego me desperté, pero entonces supe que la encontraría.

ROCAMADOUR


- ¿Ahora me vas a decir que vos también crees que encontrar un mandala es un juego de niños? Eso está bien para que lo diga ella, pero ¿vos?
- Yo sé que debe ser difícil de comprender para vos; por eso de tus tres madres ¿sabes? yo no sé... es como si vos buscaras tres cielos
- Ah, el Paraíso Perdido; creo que sería mejor buscar un mapa de la tierra prometida, jugar a piratas ¿no crees?
-Talvez preferiría ser un Cruzado; aunque no sé, quizá me faltaría valor en el último momento...¿sabes? a veces pienso que Rocamadour fue mejor que yo; el encontró su SANGREAL y se bebió su presencia poco a poco, hasta que estuvo lo suficientemente embriagado para volver a la nada...Lástima que ella no alcanzó a darle la última cuchara de medicina.
-Fue triste, realmente. Pero vos no quieres encontrar nada, lo que te importa es buscar.

GARABATOS



- Lo que extraño de ser niño, es rayarle todas las paredes a mis viejos
- Imagínate si uno tuviera que llegar al centro del primer laberinto que hizo cuando era chico...
- Imagínate a todos los grandes: a Goya, a Rembrandt, a Monet, a Van Gogh volviendo como en una película que corre para atrás, después de pasarse toda la vida corriendo para adelante.
- Sería chistoso, para nosotros claro, porque ellos sabrían que cuando corrían para adelante, estaban corriendo para atrás.
-¿Corriendo para atrás? De todas formas, valió la pena que desde allá, tan grandes como estaban, nos arrojaran sus brochazos ¿no?
- ¿Tan grandes? pero si todos pintaban como chicos.

EL MANDALA

Según Eva Santarelli, quien ha publicado sus estudios en internet sobre este tema para quienes deseen profundizar, la palabra mandala significa círculo o "lo que rodea"; en la cultura oriental, se define con ese nombre a un método de concentración que se basa en hacer dibujos a los cuales es necesario encontrarles un centro. Al mismo tiempo, el dibujante encuentra su centro, su equilibrio. Estas representaciones gráficas contienen una gran carga connotativa, cuya polisemia hace que tomen la apariencia de laberintos.